jueves, octubre 26, 2006

Las puertas figurativas y los gallos circunstanciales.

Por la hendidura de una puerta, a modo de puerta, como una mínima puerta en una puerta labrada a modo de puerta tan pequeña que solo un gato cabría por ella, sale un gato con forma de gato que sale por una puerta abierta para que salga un gato que tenga forma de gato que sale por una pequeña puerta hendida en una puerta abierta.
Un hombre que se ha levantado con el canto del gallo se asoma a la ventana y ve salir por una pequeña puerta en una puerta labrada, un gato con forma de gato que sale por una puerta de gato en una puerta labrada.
Anonadado, se vuelve a meter en la cama a soñar con un gallo que subido a una valla canta con voz de gallo cuando se levanta por la mañana y despierta a un hombre que sale a la ventana y descubre asombrado como un gato puede tener forma de puerta.